-¿Está África? -pregunté cuando me cogieron el telefono.
-Sí ahora se pone - dijo su madre - Áfricaaa!! Al teléfono!!
- ¿Sí?
-África, soy Amanda. ¡MAÑANA ES HALLOWEEN! - grité por el teléfono
- ¡Ahh, no chilles! Ya lo se. ¿Vamos a ir a pedir cuches?
- ¡Claro! ¿Quedamos a las... 9? - dije yo, emocionada.
- Vale, ahora llamo a Paula - dijo África.
Llgó el día de Halloween, y fui a preparar mi disfraz.
-¿Haber... de que me puedo vestir este año?
Fui al sótano haber si encontraba algo. Estuve mucho tiempo buscando, y no encontré nada.
Pero de repente, vi un baúl. Lo abrí, y había muchos disfraces. Me gusto uno de diablesa. Era rojo, con cuernos y tridente.
Me lo puse. ME ENCANTÓ.
Llegaron las 8:50, y fui a buscar a África. Llevaba un disfraz de vampiresa muy bonito.
-¡África, me encanta tu disfraz!- dije ilusionada.
-¡Y a mí el tuyo!
Fuimos a buscar a Paula, y estaba muy guapa, iba vestida de zombie, con grietas pintadas en la cara y pelo despeinado.
Iban las tres andando por un callejón oscuro, hacia una casa que había en ruinas, que era costumbre entrar en halloween.
Paula y África no querian entrar, y entró solo Amanda.
Unos cinco minutos antes, Diego y sus amigos hicieron lo mismo, fueron haciala casa, y como Diego era el nuevo, solo entró él.
Amanda oyó un ruido, y salió corriendo escaleras arriba. Vio una sombra, y la sombra la vio a ella.
- ¿Quién hay ahí?- dije yo, asustada.
- ¿Amanda, eres tú?- dijo una voz en la oscuridad.
- ¡Sí!¿Diego?
-¡Sí!¿Qué haces aquí sola?
- Yo quería entrar, pero mis amigas no-dije.
- Estas...Estas muy guapa :-)
- Gracias... Tu también.
Al salir de la casa, nuestros amigos estaban hablando.
- ¡Por fín! - dijo uno de los amigos de Diego.
- ¿Que habéis hecho? - dijo Paula.
- Nada... - dijimos Diego y yo a coro.